
Salido desde al abandonado baul de mi "msn space", hoy estuve viendo una pelicula que les ose llama "Confesiones de Mr. Schmidt" y es una historia tan inconsistente, dura, irreal y tormentosa como solo puede serlo la vida misma, bueno, el punto es que a partir de esa película me decidí a hacer un paréntesis en mi inconclusa história y escribir algo, despues, cai en cuenta de que ya lo habia escrito alguna vez, solo que se me hizo muy necesario reescribirlo, despues de todo, las personas cambian ... o no ...
Calle Melancolía...
¡Duro, tengo que ser duro. De nada vale ser benévolo, indulgente, tolerante. Es verdad eso de que: al que es de miel, se lo comen las hormigas. Es verdad. La gente no aprecia la bondad. Hay miles de ejemplos que las cosas son así, dificiles, complicadas, terriblemente confusas...
-- Trabajo, la rutina inagotable y persistentemente de otro día que amenaza con ser igual a los anteriores otro día mas de flotar en un mundo en el que no acabo de encajar, sintiendo que muchas cosas que consideraba mi mundo, son en realidad tan ajenas...
En el fondo comienza una canción de Sabina...
"Como quien viaja a lomos de una yegua sombría
Por la ciudad camino, no preguntes adónde,
Busco acaso un encuentro que me ilumine el día
Y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden."
--Definitivamente ante cada situación de la vida, primero debemos pensar en nosotros, después en nosotros y por último en nosotros, al fin de cuentas que es lo demás sino "puertas que niegan lo que esconden". Me acuerdo cuando yo decía que no se podía ser tan egoísta en la vida y había que pensar también en los demás y me parece que hacía bien porque después de todo el pensar en los demás era tambien pensar en mi ...
-- Me levanto por un café los ojos empiezan a reclamar las horas no dormidas y el estomago reclama las malas comidas y las eternas prisas , afuera empieza a oscurecer, oscurecer para amanecer de nuevo, el dia y la noche marcando nuestros dias, el dia y la noche marcando lo que debemos hacer y lo que no, mientras el mundo, ese mundo que no acaba de ser el mio sigue girando ...
“Las chimeneas vierten su vómito de humo
A un cielo cada vez más lejano y más alto,
Por las paredes ocres se desparrama el zumo
De una fruta de sangre crecida en el asfalto”
--Maquiavelo decía que era mejor ser temido que ser amado, porque los hombres temen menos el ofender al que se hace amar que al que se hace temer... Pero el tiempo ha demostrado que Maquiavelo no tenía razón en muchas cosas que dijo y porqué no en esta también...?, aunque , despues de todo también el tiempo ha demostrado que si tenia razón en muchas cosas que dijo, despues de todo, que diferencia entre el ser temido o amado en un mundo que te es ajeno, en un mundo que no se va a detener a entender tu individualidad, en un mundo que solo se sirve y te sirve de tu "superficie", de aquello que te hace igual a los demas, sin que nadie entienda lo que te hace diferente, lo que te hace único, lo que piensas, lo que sientes...
“Ya el campo estará verde, debe ser primavera,
Cruza por mi mirada un tren interminable,
El barrio donde habito no es ninguna pradera
Desolado paisaje de antenas y de cables....”
--Después de llenar una taza de la cafetera y raspar el fondo de la azucarera regreso al trabajo con la atención en eso sin ser el de siempre y sin prestar atención a mi canción favorita, sin detenerme ya ni siquiera yo mismo a disfrutar de mi mundo, siendo parte ya de un mundo que no es el mio, un mundo que no soy yo, un mundo blanco o negro, que por el hecho de ser así pierde todos los matices de la vida...
“Vivo en el número 7, calle Melancolía,
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía,
En la escalera me siento a silbar mi melodía...”
-- Cual es el tranvía que he perdido esta vez, cuantos tranvías se han ido de largo frente a mi con su brillante marquesina anunciando su destino al "barrio de la alegría". perdemos tantos a lo largo de nuestras vidas, aquella persona que dejé de conocer, la conversación que nunca tuve, el maratón que nunca corrí, los abrazos que se quedaron sin usarse, los ojos que nunca ví ... y que nunca me vieron, las canciones que nunca escuché, las palabras que nunca dije, ... en fin, son tantas las ocasiones en que solo nos queda sentarnos en la escalera a silbar una melodía...
--nuevamente retomo el trabajo empezado las ideas llegan mas claras y siento un renovado impulso por lo que hago, despues de todo, muchos tranvías seguirán pasando, muchas oportunidades se presentarán, aún hay muchas cosas por aprender, muchas personas por conocer, muchas conversaciones por entablar, muchos abrazos por dar y recibir muchas miradas en donde vernos, en donde encontarnos, ...
“Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido
Que viene de la noche y va a ninguna parte,
Así mis pies descienden la cuesta del olvido
Fatigados de tanto andar sin encontrarte....”
Sin embargo, la conciencia me dice que la verdadera dimensión del ser humano está en no saber odiar, que el odio es un sentimiento negativo y que lo mejor es que siga siendo como soy. Pero ¿y entonces...? entonces solo me queda pensar que este mundo no es tan ajeno, que después de todo es el mío y es el que me ha tocado transitar, es un mundo grande, y me siento pequeño ante la historia, pero que otra opció podemos tener mas que hacer lo correcto, yo he intentado hacer lo correcto, y muchas veces tengo que reconocer que he fracasado, pero aun hay nuevas oportunidades...
“Luego de vuelta a casa, enciendo un cigarrillo,
Ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama,
Me enfado con las sombras que pueblan los pasillos
Y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama....”
-- la canción sigue empieza a resonar incluso por encima de mis propias ideas y consigue sacarme de golpe de ellas:
¡Quizá no valga la pena ser duro, enérgico, intolerante, exigente, quiza debamos hacer nuestro el mundo, girar a la par... no sé, ¡estoy confundido!, porque la vida demuestra que siempre con los malos hay mayor consideración. No se trata de que uno se convierta en un antisocial; basta con ser inflexible, hacerse respetar, no ser tan sentimental y no pensar tanto en los demás. Sobre todo eso, no pensar tanto en los demás. Que se vayan a la mierda todos. No vale la pena vivir en función de los demás. Hay que saber odiar un poco. Eso es lo que voy a hacer...!
“Trepo por tu recuerdo como una enredadera
Que no encuentra ventana donde agarrarse. Soy
Esa absurda epidemia que sufren las aceras,
Si quieres encontrarme ya sabes dónde estoy....”
-- Definitivamente he decidido que maquiavelo y todos ellos tenían razón el odio nos hace fuertes y he decidido ...
“Vivo en el número 7, calle Melancolía,
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía,
En la escalera me siento a silbar mi melodía...”
--la ultima estrofa de repente me trae todo el contenido de la canción . incluso algunos recuerdos y pensamientos asociados con ella desfilan en un recordatorio de la esperanza ... Siempre he preferido pensar que las cosas no ocurren al azar y que hay un orden superior que rige el caos que nos rodea y si ha veces nos sentimos en el laberinto sin salida de una calle que se llama melancolía siempre podemos imaginar en que mas allá del eterno paisaje de antenas y de cables esta esa pradera reservada para quienes aun pueden creer en un cielo azul , aunque este esté cada vez mas lejano y mas , mas, mas, muchisimo mas alto ...

1 comentario:
"Nuestra individualidad egoista es la mejor arma que poseemos frente a los problemas comunes"
Karl von Vereiter
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