lunes, junio 25, 2007

Al Aire ....

Todos tenemos algo a lo que nos sentimos muy ligados, algo que de una manera o de otra relacionamos con los momentos importantes de nuestra vida algo que siempre podemos encontrar cuando hacemos memoria de alguna época o de algún suceso, imaginemos que para el Quijote eran sus libros de caballería, para Pedro Infante las camisas de rayas o para Vicente Fox las botas, pues bien, creo que para mí sería la radio.

Desde que tengo memoria siempre ha estado ahí, de muchas maneras, de muchos tipos y sintonizando diferentes tipos de música pero siempre ahí.

Los primeros recuerdos apenas los puedo traer, será hace 18o 19 años, recuerdo muy claro que mi mamá escuchaba muy temprano (o al menos a mi me parecía muy temprano) una radionovela (fue el siglo pasado que esperaban) y hasta recuerdo muy bien cual era “Porfirio Cadena, El ojo de vidrio” pues el caso era que trataba de un asaltante de caminos que tenía un ojo de vidrio y siempre se escapaba de “Los Federales” hasta que un día amanece muerto porque le pica una víbora.

También recuerdo el taller de carpintería de mi papá con un radio “payoner” de 4 bocinas donde sonaban “las tardes alegres” o “una hora con la tambora” mientras los trabajadores de la carpintería estaban atareados.

En la cocina de mi abuela también me acuerdo de un radio que ella ponía pegadito a la ventana y que estaba prendido desde las 5 de la mañana que se levantaban a tomar café, hasta la hora de acostarse, era una grabadora “magnavox” donde escuchaban un noticiero que se llamaba “Gaceta del aire” y el eslogan era algo así como “gaceta del aire…re…re…re la hora de la verdad con mucho piripituchi (no sé lo que es eso pero así decía)”.

Y así hay muchas cosas que relaciono con la música de una estación de radio o la narración de un locutor, los domingos de cuando recién llegué aquí eran de escuchar una hora de música de Sabina en “Radio Bemba” o las idas a San Blas viendo desde que parte de la carretera nos empezaba a llegar la señal de “Stereo UNO”.

Pero sin duda uno de los mejores recuerdos que puedo tener, y tal vez el que me permite decir que siento un especial afecto por la radio paso en el 2005 cuando me dio por transmitir radio por internet en las noches, yo vivía con mis amigos del ITH en una casa en la esquina de la calle 8 y la Alberto Gutiérrez, y un día empecé a “subir” la señal de “Radio Cloners” estuve transmitiendo como un mes o algo así, de 9 a 11 de la noche, me acercaba un micrófono y empezaba a transmitir a quien fuera que quisiera escuchar, con tan buena suerte que hasta Caborca se corrió la voz y hubo alguien que empezó a escuchar, tenía un nombre extraño y una buena plática, así que empezamos a platicar y empezó a escuchar todas las noches, así que cuando prendía la señal la “radio” muchas veces estaba ella también ahí.

Ahora, a dos años de aquello se que el transmitir esa radio fue de las mejores ocurrencias que he tenido, porque Yurixy (apoco no es un nombre extraño) y yo nos conocimos más y mejor y ya pasa de un años de que estamos juntos y el conocernos se lo debo casi a la casualidad, ¿raro no?
Espero que haya muchos buenos momentos por delante y que aunque tantas cosas cambien espero que siempre haya una radio ahí para recordarme que hay cosas que no cambian, cosas que nos acompañan en nuestra vida aunque no las notemos o aunque nos las queramos notar.

sábado, junio 23, 2007

Visita y Acuerdo



Como todas las mañanas hoy me levanté con la musica del despertador, y escuche claramente esta cancion que me gusto mucho, no se porqué nunca le había puesto atención pero aqui esta:


Si por decir lo que piensas

te giran sentenciay te mandan callar,

cambia al instante de oyente

que siempre habrá quien

no te pueda escuchar.


Sin dejar de notar sus vacíos

tú los haces mirar hacia sí.

Ver que ocultan sus vidas

en rutas conocidas

y que aconsejan no salir,

invita a dormir.


Somos iguales tú y yo,

solamente que nunca lo vemos así.

Los años de diferencia funcionan

para detenernos a oír

un menor y un mayor.

Imagino porqué: De haber crecido a la par,

no tendríamos paciencia,

ni buena conciencia,

ni esa otra edad que perdonar

para caminar.


Sabes, y a veces sé yo,

que una mancha de estrella

me aleja de aquí.

Tú siempre tras la bandada

que a cada verano, te invita a partir.

Vuela, querida mío, vuela y verás,

que mejor que volar es volver.

Te lo dice este amigo

que sueña un camino mejor

si caminas con él.


Vine a notar por aquí

que has dejando al marcharte

un reguero de luz,

que iluminó y se ha instalado

de modo confiado así como haces tú.


Luego vine a acordar que te quiero

y que siempre que tengas algo que contar,

me gustara saberlo y

sentado a tu lado, mandar

todo el mundo a volar, volar y volar.


jueves, junio 21, 2007

Cuestionario




En uno de los blogs que leo (http://hablandodesdeaqui.blogspot.com/) encontre un cuestionario para llenar con el nombre de una canción, desde luego una canción de Joaquín Sabina.

Helo aquí:

1) ¿Eres hombre o mujer?

Un Santo Varón (La Mandrágora, 1981)(si, como no)

2) Descríbete

Adivina Adivinanza (La Mandrágora, 1981)

3) ¿Qué sienten las personas cerca de ti?

Semos diferentes (Dímelo en la calle, 2002)

4)¿Cómo te sientes?

Asi estoy yo sin ti (Hotel dulce Hotel, 1987)

5) ¿Cómo describirías tu relación sentimental?

La canción mas hermosa del mundo (Dímelo en la calle, 2002)

6)¿Dónde quisieras estar ahora?

Contigo (Yo, mi , me Contigo, 1996)

7 ) ¿Cómo eres respecto al amor?

Pisa el acelerador (Ruleta Rusa, 1984)

8) ¿Cómo es tu vida?

Delirium Tremens (Enemigos Intimos, 1998)

9) ¿Qué pedirías si tuvieras sólo un deseo?

Quédate a dormir (Sabina y Viceversa, 1986)

10) Escribe una cita o frase famosa

"No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás existió."

(Mentiras piadosas, 1990)

11) Una despedida

"Era la hora de huir y se fue, sin decir:"llámame un día".Desde el balcón, la vi perderse, en el trajín de la Gran Vía."(19 dias y 500 noches, 1999)

Por eso siempre he dicho que Joaquín Sabina escribio el Soundtrack de mi vida =D

En mi viejo San Blas ...


Ya estoy aqui de regreso despues de un fin de semana "recarga baterías" que pasamos en San Blas, por fin, después de mucho planearla pudimos dejar unos dias el calor de Hermosillo para pasarnos unos dias en el no menos desesperante calor de Sinaloa pero fue una de las mejores minivacaciones de las que tengo memoria.
Siempre es una buena experiencia regresar a ese lugar y volver a sorprenderme de lo estacionario de la vida, tener esa sensación de que hace solo unos dias que salí de ahi ( ya son 4 años y contando...) saludar a las mismas personas, caminar por las mismas calles, ir a las mismas tiendas, escuchar las conversaciones que ecuche 4 años atras, y hoy despues de una remodelacion volver a utilizar el taller de carpintería donde aprendí a trabajar y que mi papá reinstaló a inicios de año, y sobre todo el hecho de ir acompañado de Yurixy de compartir con ella todos esos recuerdos y todas las imagenes que guardo con mucho cariño en la memoria.


esta es la parte del rio donde nos fuimos a comer el dia del padre, habia un letrero de "Prohibido nadar" pero para no tener remordimientos alguien ya lo habia quitado.

Ella es la nueva integrante de mi familia, la perrita de mis papás, se llama Abril y esa cara de "No molestar" es porque la noche anteriorse tomo como media lata de tecate (le gusta mucho) que le dio mi cuñado y asi desperto a la mañana siguiente.

martes, junio 12, 2007

Crónicas Interrumpidas


Chilango, ¿Vas a querer un café?

El grito me saca de pronto de mis pensamientos, en el movimiento golpeo mi guitarra que estaba recargada junto a mi –una marca mas ya no se le va a notar- volteo y le hago un ademán afirmativo al Bacanora que ya se estaba encaminando rumbo al centro, un café nunca cae mal y menos cuando estamos esperando que nos “levanten”, aunque no me acabo de acostumbrar a eso de “Chilango”, tengo ya diecisiete años aquí y aunque vengo de un pueblo de Tlaxcala todos me llaman “chilango” y por una parte está bien, prefiero ser el chilango que Rodrigo Martínez y todo lo que mi pasado significa para mí.

Miro el reloj -cuarto para las once- ya tenemos poco más de dos horas y no ha caído ningún cliente, este negocio cada vez deja menos, antes éramos muchos los conjuntos que nos juntábamos aquí , en la esquina de la Monterrey y la Yáñez y también eran muchos los clientes que caían buscando música, nunca nos faltaban los enamorados que nos llevaban a las serenatas, los borrachos que salían del Gato Negro y se pasaban por un conjunto para seguirla allá en el Gavilán o a veces hasta Ures o Tecoripa. Pero esos tiempos ya estaban muy lejos, ahora estábamos solo dos conjuntos y los dos teníamos toda la noche sin agarrar nada. De tanto enfado me habia encontrado ya muchas maneras de pasar el tiempo, me ponía a pensar en tantas cosas que se me terminaba acalambrando la nuca, otros se ponían a cantar nomas para entretenerse, pero yo ya no tenía muchos ánimos, más bien me gustaba apartarme un poco y ver pasar gente, siempre me ha gustado ver a las personas y tratar de imaginarme su historia, es como ver una película que uno mismo está haciendo, a veces les invento historias a los trabajadores que salen de la radio de la Uni, a los chamacos de la “Leona Vicario” o a las güilas del jardín Juárez cuando pasan por aquí.

¡Ni creas que te lo voy a llevar hasta allá!

Ya llegó el Bacanora con el café voy por el antes de que le vayan a poner azúcar de más, estos cafés “colados” saben como si los hubieran colado en un calzón, pero ni modo, peor es nada, por allá por la esquina viene una pareja, mira mira, si hasta parece la mera verdá, tan abrazaditos, si ya me imagino, de seguro son estudiantes de la Uni que van a alguna fiesta de fin de año, estos días todos los estudiantes se la vuelven pura pachanga.

Pasan junto a mí,hasta parece que el volte a verme asi de reojo, me acuerdo cuando andaba así, tan abrazadito con mi chamaca allá en el pueblo, si hasta parece que anda uno medio atarantado, ah caray, parece que algo paso, el la suelta y se va al otro lado de la banqueta, ella lo sigue y el se aleja otra vez , ora!, si hasta se hace del rogar , sigo observándolos y ellos siguen su camino alejados, ya no se abrazan, mira si son raras las cosas media cuadra abrazaditos y ahora parece que no se conocieran, ya ven como no se enfada uno aquí sentado, ya van llegando al edificio de “la cremi” y él le pasa un brazo para abrazarla, ahora es ella la que se aleja, jeje, -mira si te salió respondona- parece que ya se entendieron, otra vez se abrazan y caminan juntos, ya casi ni se ven, van cruzando la Serdán y se pierden entre las luces de los carros.

¡Chilango!, ¡Chilango! Vente que ya agarramos algo.
Me levanto apurado, otro golpe a mi guitarra, parece que este si la rajó, esto se saca uno por andar de distraído con la gente, tomo mi banco y mi guitarra y echo a correr, al menos habrá algo de chamba hoy.

martes, junio 05, 2007

Drama (electro) doméstico


Después de meses de investigación y análisis doméstico, utilizando los ultimos adelantos de la tecnologia he llegado a la sig. conclusion:
Mi lavadora come calcetines .
Es verdad, no importa cuantas veces los cuente, ya casi no tengo un par completo, ya he buscado todas las soluciones posibles y no encuentro otra teoría más válida, solo tengo un monton de calcetines solitarios y melancólicos que han perdido su media naranja (50% algodón, 50%poliester) y sufren y culpan al demoniaco electrodoméstico de la pérdida y aquel solo les dirije una fria y blanca mirada de desdén y continúa con su ciclo, impasible ante el sufrimiento pédico los abandonados.
Estoy pensando en hacerlos títeres de calcetin, o juntarlos y hacer una pelota para el gato (lo malo es que no tengo gato), pero bueno, algun uso habré de darles.

PD: Hoy pensaba continuar con las Fábulas potmodernas, pero llegué temprano de la escuela, subí a lavar y el drama se apoderó del día.

viernes, junio 01, 2007

22 Años






Al igual que muchas de las personas con quienes convivo actualmente me he dado cuenta que, ya pasamos (con poquitiiiito) la marca de las dos decádas, y no es que sean muchos años, que en verdad son muuuy pocos, pero si son los suficientes para ponernos a pensar en que el tiempo esta avanzando mas rápido cada vez y que ya nos estamos quedando un poquito atras, pero hoy anochecí un poco optimista y en vez de ponerme a pensar en que ya cada vez menos entienden cuando hablo de "cocas en bolsa" o de "los tondercats" o "el gato GC" me puse a ver todas aquellas cosas que se nos han quedado de todos esos años y por decreto, concluí que no tengo 22 años, sino un poquito de cada uno de esos años y puedo usarlos segun me convenga:



Tengo un año cuando me enojo porque me despiertan de mi siesta...

Tengo dos años cuando me compro, y me como a escondidas, un gerber de durazno...

Tengo tres años cuando desearia pasarme tooodo el dia flojeando en mi casa...

Tengo cuatro años cuando hago berrinche porque no quiero ir a la escuela...

Tengo cinco años cuando me enojo porque la maestra de ética me interrumpe mientras dibujo...

Tengo seis años cuando estoy usando pegamento... y lo pruebo a ver a que sabe!

Tengo siete años cuando me pongo unos pantalones que me quedan brincacharcos ¬¬...

Tengo ocho años cuando juego Super Mario tres en un emulador del NES ...

Tengo nueve años cuando veo repeticiones del chavo del 8 ... y me rio!..

Tengo diez años cuando me como tres mazapanes seguidos y se me antoja otro ...

Tengo once años cuando escribo (si vieran mi letra entenderian porqué)...

Tengo doce años cuando me mojo en la lluvia y lo disfruto...

Tengo trece años cuando creo que lo mejor esta por venir...

Tengo catorce años cuando creo que tengo los mejores amigos que puedo tener...

Tengo quince años cuando veo pasar una muchacha y la sigo con la mirada (Yuri ntc jejeje )...

Tengo dieciseis cuando pienso que los mayores son aburridos (mayores de 40)...

Tengo diecisiete cuando me muero por que termine el año...

Tengo dieciocho cuando me cae la duda existencial "¿y ahora que?" ...

Tengo diecinueve cuando redescubro la palabra prudencia..

Tengo veinte cuando voy pedir trabajo y me ven con cara de "Novato!"...

Tengo veintiuno cuando siento que inicia una etapa diferente...

Tengo veintidos cuando me empiezan a preocupar los años que pasaron ... ¿a ustedes no?



Pero, como aún sigo haciendo-viendo-sintiendo todas estas cosas pues no tengo 22 años sino que tengo 22 edades para elegir la mas conveniente .

El amor no basta


Yuri:

El amor no basta, o al menos no por sí solo, no solo ese sentimiento al que le cantan los poetas y se le idealiza en las pantallas de cine, no creo que después de estos trece meses, trece grandiosos meses junto a ti esto me ha quedado muy claro, no ha sido fácil, somos tan diferentes y tan iguales a la vez, desde las cosas más simples hasta las más complejas, tu carácter activo y cambiante y mi, a veces desesperante calma.

Yo soy pasado y futuro, tu eres el presente, el ahora.
Yo soy seguridad, tú eres aventura.
Yo soy letras, tú eres música.
Yo soy paraguas, tú eres una tormenta.
Yo soy agua, tu eres coca cola.
Yo soy blanco y negro, tú eres arcoíris.
Yo soy calma, tú eres acción.
Yo soy tu, tu eres yo.

Pero sin duda hemos cambiado en este tiempo, aprendimos a sostenernos el uno al otro, aprendimos que el amor no basta, pero que es él quien nos permite aceptarnos.

Si antes (y aún lo hace) me enamoraba tu mirada, ahora me enamora esa manera de ser que te hace mirar así.
Si antes amaba tu sonrisa, ahora disfruto los momentos en que puedo hacerte sonreír.
Si antes me enamoraba de tu voz, ahora disfruto tus palabras.
Si antes nos prometíamos la luna y las estrellas hoy sabemos que no es necesario, porque estando juntos tenemos lo que necesitamos.
Si antes yo podía ser el sapo que con un beso tuyo se convertiría en un príncipe azul, hoy sabes que no fue así, que me quedé como sapo, pero me enamore de ti y aprendí a ser lo que tú quieras que sea.

Tal vez las cosas no se quedaron color de rosa como cuando nos conocimos, tal vez así sea que tiene que ser, pero creo que lo importante no es que tanto podamos decirnos que nos queremos sino el hecho de mantenernos unidos a pesar de todo y de aprender el uno del otro cada día, comprendernos, aceptarnos y entender que las diferencias poco importan si tenemos lo necesario para reconciliarlas y ser felices.