domingo, julio 01, 2007

Trozos de Vida


Vuelves a casa, es de noche, hace frío, tan sólo piensas en llegar y esconderte debajo de una manta, comer algo caliente, poner un rato la tele, ver los mismos programas de siempre solo un momento y apagarla después, quizá poner algo de música, hace muchísimo que no escuchas música, tal vez escuchar algo de Sabina sentirte a gusto un rato, antes de dormir.

Caminas por la calle pensando en todas estas cosas y de repente ves algo en el suelo, la curiosidad, la omnipresente curiosidad te lleva a observar detenidamente, observas, es una foto rota, cuatro, cinco pedazos miras alrededor, no ves a nadie, piensas en seguir andando pero te detienes, te agachas y la recoges unes los pedazos, un escalofrío te estremece todo el cuerpo, es tu rostro lo que ves, una foto tuya, no te reconoces, tienes una extraña expresión de felicidad que no es común en ti, mucho menos últimamente, tampoco reconoces la pared del fondo, no sabes quién eres así, partido en cinco pedazos piensas en quién pudo haberte hecho esa foto no lo sabes piensas en quién pudo haberla roto y abandonado miras alrededor otra vez solo para confirmar que no hay nadie miras hacia arriba, las ventanas de los edificios.

Anochece y hay varias luces encendidas que se reflejan en los cristales no hay nadie asomado ni siquiera conoces a nadie que viva en ese edificio ni en ese barrio ni siquiera sabes qué demonios haces con los pedazos de una foto tuya entre las manos pero aún así la guardas en tu mochila, y la llevas a casa y cuando llegas a casa, y te escondes entre las mantas, no dejas de pensar, no te sientes a gusto y no dejas de mirar los pedazos, y de tocarlos, intentando entender.

Llega la hora de acostarse, y entras en la cama, hay algo que no te deja dormir, Te sientes roto sientes que de repente tu vida se dividió en pedazos, justamente en cinco pedazos.
Tratas de dormir y no lo logras, tu vida, tu rutina, tu entorno, todo te resulta poco familiar como si fuera parte de la historia de otra persona, como si solo fuera un sueño del que sabes que pronto despertaras, no encuentras la calma, en medio de ese forzado insomnio tratas de recomponer tu vida, o al menos a tratar de organizar o de comprender tu vida, han pasado ya 5 meses, si, justo hoy se cumplen 5 meses del accidente (otra vez cinco) y aun a pesar de tus esfuerzos estas más lejos que nunca de superarlo, volteas a la mesita de noche y ahí está la ultima fotografía de Sonia y los niños, tu no apareces, recuerdas que esas vacaciones no pudiste acompañarlos, como hacerlo, si fue durante la época en la que tu empresa se fusionó con una transnacional y tu estuviste con un ritmo de trabajo frenético durante tres meses, Sonia y los niños fueron de vacaciones a Canadá esa foto fue durante una tarde de esquís, el pequeño Rodrigo y Marisela están aún con los accesorios de esquiar, volteas de nuevo hacia el techo, atormentarte más ya no remedia nada, no has hecho más que atormentarte desde aquella tarde cuando recibiste la llamada donde reportaban como desaparecido el avión donde viajaban Sonia y los niños en algún punto del Golfo de México para recibir horas después la confirmación de que el avión había caído al mar, sin ningún sobreviviente.
Tus pensamientos vuelven hacia la fotografía, de donde vendría, porque encontrarla precisamente tú, porque esa expresión de felicidad, no cabía duda de que eras tú incluso la camisa de la fotografía fue un regalo de Sonia de las navidades pasadas.

Al fin, después de muchas horas el sueño empieza a llegar como una bendición de calma, en tu mente solo se encuentra una idea o más bien 5 pedazos de una idea que no acaban de embonar, que no acaban de fundirse, que te preocupan y te atemorizan, pero al fin el sueño impera, tal vez la mañana traiga más claridad, sí, eso es, tal vez mañana encuentres respuestas…

CONTINUARA…

1 comentario:

Anónimo dijo...

¬¬... podria golpearte ¬¬

Yurixy