
Chilango, ¿Vas a querer un café?
El grito me saca de pronto de mis pensamientos, en el movimiento golpeo mi guitarra que estaba recargada junto a mi –una marca mas ya no se le va a notar- volteo y le hago un ademán afirmativo al Bacanora que ya se estaba encaminando rumbo al centro, un café nunca cae mal y menos cuando estamos esperando que nos “levanten”, aunque no me acabo de acostumbrar a eso de “Chilango”, tengo ya diecisiete años aquí y aunque vengo de un pueblo de Tlaxcala todos me llaman “chilango” y por una parte está bien, prefiero ser el chilango que Rodrigo Martínez y todo lo que mi pasado significa para mí.
Miro el reloj -cuarto para las once- ya tenemos poco más de dos horas y no ha caído ningún cliente, este negocio cada vez deja menos, antes éramos muchos los conjuntos que nos juntábamos aquí , en la esquina de la Monterrey y la Yáñez y también eran muchos los clientes que caían buscando música, nunca nos faltaban los enamorados que nos llevaban a las serenatas, los borrachos que salían del Gato Negro y se pasaban por un conjunto para seguirla allá en el Gavilán o a veces hasta Ures o Tecoripa. Pero esos tiempos ya estaban muy lejos, ahora estábamos solo dos conjuntos y los dos teníamos toda la noche sin agarrar nada. De tanto enfado me habia encontrado ya muchas maneras de pasar el tiempo, me ponía a pensar en tantas cosas que se me terminaba acalambrando la nuca, otros se ponían a cantar nomas para entretenerse, pero yo ya no tenía muchos ánimos, más bien me gustaba apartarme un poco y ver pasar gente, siempre me ha gustado ver a las personas y tratar de imaginarme su historia, es como ver una película que uno mismo está haciendo, a veces les invento historias a los trabajadores que salen de la radio de la Uni, a los chamacos de la “Leona Vicario” o a las güilas del jardín Juárez cuando pasan por aquí.
¡Ni creas que te lo voy a llevar hasta allá!
Ya llegó el Bacanora con el café voy por el antes de que le vayan a poner azúcar de más, estos cafés “colados” saben como si los hubieran colado en un calzón, pero ni modo, peor es nada, por allá por la esquina viene una pareja, mira mira, si hasta parece la mera verdá, tan abrazaditos, si ya me imagino, de seguro son estudiantes de la Uni que van a alguna fiesta de fin de año, estos días todos los estudiantes se la vuelven pura pachanga.
Pasan junto a mí,hasta parece que el volte a verme asi de reojo, me acuerdo cuando andaba así, tan abrazadito con mi chamaca allá en el pueblo, si hasta parece que anda uno medio atarantado, ah caray, parece que algo paso, el la suelta y se va al otro lado de la banqueta, ella lo sigue y el se aleja otra vez , ora!, si hasta se hace del rogar , sigo observándolos y ellos siguen su camino alejados, ya no se abrazan, mira si son raras las cosas media cuadra abrazaditos y ahora parece que no se conocieran, ya ven como no se enfada uno aquí sentado, ya van llegando al edificio de “la cremi” y él le pasa un brazo para abrazarla, ahora es ella la que se aleja, jeje, -mira si te salió respondona- parece que ya se entendieron, otra vez se abrazan y caminan juntos, ya casi ni se ven, van cruzando la Serdán y se pierden entre las luces de los carros.
¡Chilango!, ¡Chilango! Vente que ya agarramos algo.
Me levanto apurado, otro golpe a mi guitarra, parece que este si la rajó, esto se saca uno por andar de distraído con la gente, tomo mi banco y mi guitarra y echo a correr, al menos habrá algo de chamba hoy.

1 comentario:
Yo interrumpi esa historia jejeje por un momento =P
Yuri
Publicar un comentario