lunes, mayo 21, 2007

Literalia



En un Rincón de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme , caí un dia en mi avioneta y tuve un fantastico encuentro con un muchachito de cara sonriente y traje azul que me pidió que le dibujara un cordero, yo que nunca habia podido dibujar mas que en mi infancia hice un dibujo muy familiar, dibuje a platero el borrico de la hacienda con sus ojos azabaches como espejos perdiendose en la vista de aquel valle atado junto a la casa de un tal Jose Arcadio Buendía y Úrsula, su esposa. Terminaba aquel dibujo para el misterioso muchacho ( que por cierto dijo ser principe de un asteroide lejano) cuando, para aumentar mi asombro paso corriendo junto a nosotros una niña rubia que perseguia a un conejo blanco que parecia estar muy apurado en llegar a alguna parte.

Una vez que entregué el dibujo y que el misterioso muchacho de azul se hubo retirado caminé buscando un poblado donde pasar la noche y conseguir comida y ayuda para reparar mi avioneta, de camino me cruce con un anciano que cargaba en hombros a un muchacho herido, al que le preguntaba algo sobre unos perros, o algo asi. también cruzó el camino una caravana de gitanos donde un tal Mequiades me dijo que el pueblo de Macondo estaba cerca por el mismo camino que habia venido siguiendo, y que el no podia auxiliarme ya que de una aldea vecina le habian hablado para que tratara a un licenciado con la mania de creer que estaba hecho de vidrio.

Por fin despues de mucho caminar llegue al poblado de adoquines rojizos y blancas casas de tejas curvas. en la fuente donde la calzada se dividía estaban varios mozos recojiendo agua en jicaras de calabaza, uno de ellos , que dijo llamarse Pablos y servir a Don Diego Coronel me envio directamente a la posada del pueblo, asi que cansado ya de tanto andar me dirijí ahí, afortunadamente no era lejos y no era un lugar de tan mal ver, trate un cuarto con el posadero y tras haber pagado me dispuse por fin a dormir tranquilamente, a lo lejos me llegaba el barullo de un alegato del posadero con un loco que, según parece, le habia hecho no se que cosa a las alforjas rellenas de vino que guardaban en un estante, pero , despues de un dia tan desconcertante iba a ser necesario mucho mas que eso para mantenerme despierto, asi que poco a poco y en las mas raras ensoñaciones fui quedándome dormido.

Las risas me regresarón de golpe a la realidad, desorientado, veia las caras de muchos chiquillos que se reian entre ellos con complicidad, por un momento creí estar en ese lugar fanatasico en el que acababa de quedarme dormido, pero despues un poco sonrojado comprendí que con mis 22 años y recíen egresado de la escuela normal de sinaloa, iba a ser necesario un tiempo antes de poder ser un buen maestro de español en una escuela primaria.

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